Vuvuzelas y etiquetas

10 de abril de 2017

Durante estos 10 años se ha modelado con mayor consistencia la sociedad del doble estándar, sin que ello desconozca que siempre estuvo entre nosotros, pero ahora se manifiesta con progresiva agudeza por la evidente polarización. ¿Y cómo se expresa? De manera cínica, porque las cosas, las acciones y las palabras son valoradas como buenas, perdonables y de “buena fe” solo cuando alguien las dice y son malas cuando su rival las hace. De aquello, hay cientos de ejemplos. Para muestra varias botones. Ayer un montón de revolucionarios fueron activistas y fervorosos golpistas cuando se trató de derrocar al loco Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez, incluso algunos llegaron a la función pública como ministros y se enorgullecieron de su “gesta heroica”, ahora ellos mismos denuncian, censuran e, incluso, llaman incendiarios a quienes exigen que la autoridad electoral cumpla con lo que establece el Código de la Democracia. Habría que señalar que las protestas no piden la cabeza de Presidente como en la década de crisis entre 1995 y el 2005, sino que se agoten los recursos legales y que para bien del ganador, sea quien sea, todo sea transparente. Es decir, cuando la oposición sale a las calles hay que tocar las vuvuzelas y cuando lo hace el oficialismo hay que tocar las dianas.

Ayer, cientos de forajidos avivaron a Radio La Luna cuando su locutor estrella abrió los micrófonos para decirle “hijo de tal y cual” a Lucio Gutiérrez, sin embargo no dicen nada cuando el Gobierno utiliza diariamente todos los espacios mediáticos para hacer propaganda por su candidato,  además algunas radios de la capital abren los micrófonos para que insulten al binomio opositor. ¿No sería más coherente que la revolución ciudadanía brille por la ética y no por el uso de los recursos del Estado, que lo terminan convirtiendo en Estado-candidato? La oposición también tiene su parte en esto, ya que durante los últimos 10 años no pudo escapar del estilo autoritario del Presidente y cayó en la trampa de la descalificación, el insulto y la mala fe. En otras palabras, se configuró una situación de suma cero, en donde no hay cabida para la negociación y la posibilidad de ceder posiciones en procura de un mejor Ecuador. En eso, oposición y oficialismo juegan a lo mismo.

Los líderes populistas como Abdalá Bucaram usan en su discurso la figura de la polarización como elemento de reivindicación clasista. El loco acusa a las oligarquías como la culpable de todos los males, en este sentido los pobres tienen la chance de enrumbar la historia a su favor si votan por el candidato del pueblo. León Febres Cordero fue célebre cuando etiquetó a los votantes de Bucaram como prostitutas y marihuaneros, situación que restó apoyo a Jaime Nebot en la segunda ocasión que perdió la presidencia. Este juego es viejo en la historia, pero muy peligroso, pues la lucha encarnizada de posiciones nos conduce a marcar fronteras, conversaciones, amistades y hasta familiares. Para un facebooker resulta una desgracia que lo bloqueen o que lo bombardeen con opiniones contrarias. Y en esta elección se desnudó la polarización en el uso de las redes, etiquetando peyorativamente a Lenín Moreno como marioneta de Correa y a Lasso como banquero corrupto. Provocaba risa ver la actuación de algunos  internautas más papistas que el mismo Papa, más correístas que Correa y más lassistas que Lasso.

Ayer, figurativamente hablando, un investigador (dedicado al mundo de las encuestas) afín al Gobierno fracasó en su exit poll cuando el Gobierno consultó en el 2011 acerca de un conjunto de reformas sustanciales a la Constitución en la modalidad de referendo + plebiscito, sin embargo no pasó nada pese a su error de ocho puntos y que se jugaba la permanencia o el cambio del sistema de justicia, ahora que una empresa de opinión pública entrega otros resultados en la segunda vuelta quieren “crucificar” a su propietario. Es decir, cuando ellos se equivocan todo vale y se tocan las dianas, cuando los otros se equivocaban hay que aplicar las vuvuzelas.

Como ya dije, la estrategia del doble estándar no es nueva, pues los viejos partidos que retornaron a la vida política-electoral actuaron bajo esa misma dinámica. La dirigencia de la ID en las últimas elecciones para la segunda vuelta dejo a sus militantes en libertad entre la democracia y el autoritarismo, pero en libertad de conciencia. Nunca fue más ambigua y de doble estándar la política de la ID. Asimismo, sucedió cuando Rodrigo Borja salió a recoger firmas a favor de su partido en una acción estrictamente política, pero dijo que estaba retirado, dictando conferencias. Meses antes de la primera vuelta, el PSC atacó con furia a Lasso y luego cerraron filas para apoyar su candidatura en la segunda vuelta. Ahora, ellos se desmarcan. Lo mismo hizo el antiguo PRE, ahora FE. Ni qué se diga de Avanza, que nunca definió su postura con claridad y no sale del trauma de su derrota al no haber conseguido ni un solo legislador. La sombra de González pesó y aniquiló. Y así se podrían mencionar cientos de perlas que contribuyeron a que la situación llegue a etiquetar al contrario.

El reto del nuevo Gobierno no solo será escabullirse de la sociedad de la etiqueta, sino sepultarla y comenzar a evaluar los hechos con la misma vara, no vaya a ser que se agudice la polarización y los viejos amigos que antes se saludaban cambien de vereda por evitar mirarse.

PD. Titulé el artículo como vuvuzelas y etiquetas, porque la FIFA prohibió el uso de este instrumento para el mundial de Brasil 2014, debido al daño que puede causar al oído. Es un artefacto ensordecedor, pero paradójicamente se permitió su uso en el Estadio Olímpico Atahualpa para acallar los gritos de “fuera correa fuera” en el partido que perdió la selección nacional contra Colombia el 28 de marzo por dos tantos a cero. En ese partido fue evidente la sociedad de la etiqueta.

Bye, bye…

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s