Segunda vuelta: ¿y ahora?

Segunda vuelta: ¿y ahora?

Cuando se alcanzó el 99.5% de actas escrutadas el día miércoles a las 21h00, el presidente del Consejo Nacional Electoral, Juan Pablo Pozo, saltó al ruedo por última vez y proclamó en cadena nacional la segunda vuelta. Los resultados contradijeron al encuestador oficial del Gobierno, quien una vez más se equivocó, sin que sepamos quién lo recomienda para hacer este trabajo y con qué recursos le pagan para desorientar a la opinión pública o, mejor dicho, para orientar a la población a conveniencia de Alianza PAIS.  Fueron varios factores que agotaron a Pozo: el conteo rápido de Participación Ciudadana, la protesta en las calles de diversos puntos del país que iban en incremento y el pronunciamiento de la Fuerza Terrestre, no así de todas las fuerzas. Desde el domingo, múltiples sectores de la sociedad se cobijaron con la bandera tricolor para defender los resultados, pese a que muchos de ellos no votaron por el binomio Lasso-Paáez. En cuatro días, el Gobierno mejoró la plataforma política de Lasso, puso en duda la transparencia del proceso y cayó en absurdos como victimizarse con el cuento del fraude. Paralelamente, se configuraba una Asamblea bajo la ley del micrófono y de la cuenta de twitter del Presidente, exponiendo una potente inconsistencia: cómo puede obtener el oficialismo en la Asamblea más votos que su binomio. Tampoco se puede perder de vista el informe preliminar de la Misión de Observación Electoral de la OEA en donde se sugiere el inadecuado papel de algunos candidatos que se autoproclamaron ganadores.

Lenín y sus dilemas

No le alcanzaron los votos a Alianza PAIS, pese al uso del aparataje del Estado y los 10 años de control de todas las funciones del Estado. Quisieron tratar al Presidente del Consejo Nacional Electoral como un empleado más del Ejecutivo, pero el descontento social desactivó cualquier intento tendencioso, sin perder de vista el comunicado de la Fuerza Terrestre a respetar los resultados. Al final, el mashi se exacerbó en sus bravatas y Lenín Moreno apostó por el populismo. Tuvieron que reconocer ante la prensa internacional, a la cual no pueden mandar ni sancionar, que perdieron las elecciones o en su lenguaje revolucionario que les faltó medio punto para llevarse todo en primera vuelta. Digo llevarse todo por la conformación mayoritaria de la Asamblea. Esto complejiza si Lasso gana el balotaje por la posible pugna de poderes y el desmontaje que ofreció.

Estas elecciones destaparon la olla de presión, pues en varias capitales provinciales el descontento alteró la cotidianidad. No se sabe cuántas veces al día se cantó el himno nacional. La estrategia de anunciar los resultados por goteo como si la opinión pública estuviera recibiendo un suero fue contraproducente para el oficialismo, porque sembró duda y le convirtió a Lasso en benefactor del apoyo de varias agrupaciones políticas, incluso de su rival de tendencia, los socialcristianos. Lo cierto es que con la democracia no se juega y peor aun cuando los ánimos venían crispados por las múltiples e interminables denuncias de corrupción contra el Gobierno, sumado al silencio del Fiscal y la estrategia del avestruz del Contralor. En medio del torbellino, el humor se hizo presente. Los memes decían que los más interesados en la segunda vuelta era el sindicato de emplastificadores.

La estrategia de Moreno se diluyó desde el inicio, no le alcanzó su estrategia del humor,  aquella que cuesta 10 mil dólares por charla a cargo de su Fundación. Tampoco pudo hacerle el quite a las denuncias de corrupción en contra del oficialismo, y en especial en contra de su binomio, por parte de los #capayaleaks y de Dalo Bucaram, sin restarle el papel que viene jugando Fernando Villavicencio años atrás, así como varias organizaciones de la sociedad civil. Sin embargo, Moreno recibió un importante apoyo de las bases de PAIS que representan los beneficiarios directos de los programas sociales y de su imagen de hombre bonachón. A ello se podría sumar el segmento de burócratas que se resisten a una reducción del Estado y que han escalonado sus ingresos: la nueva clase tecnoburocrática. Moreno, además, jugó a desmarcarse de Correa, pero al final nadie le clausuró el micrófono al mashi y, mucho menos, pudo deshacerse de Glas,  de quien ha tenido que soportar la mayor causa de su bajada en la intención de voto. A Moreno le queda muy difícil ganar en la segunda vuelta por la misma polarización que impulsó Correa y, además, porque más del 60% se pronunció por un cambio de Gobierno.

El candidato de CREO-SUMA, Guillermo Lasso, se fue con todo. Apostó a ganar o morir con un lenguaje de serenidad y sin prisas. Se mostró como el gran convocador para las demás fuerzas políticas sin distinción de partido. Puso lo mejor de su carne al azadón, además de madurar como candidato y apropiarse de la agenda contra la corrupción, incluyendo en su equipo a Fernando Villavicencio, quien inició las denuncias del sector petrolero años atrás. También supo ganarse el voto útil o del segundo con más opción. No cayó en las provocaciones de sus contrincantes y más bien capitalizó el fracaso de la Unidad y se trajo a los exaliados de Jaime Nebot. Sin embargo, la factura de traerse a todos puede ser muy cara porque nadie sabe el costo de las alianzas. Con el paso a la segunda vuelta, Lasso le disputa el liderazgo de la derecha al PSC. En campaña, Lasso supo desmarcarse de Mauricio Rodas, por las acusaciones que este tenía en su contra por el caso Odebrecht en la construcción de la segunda fase del metro de la capital. No obstante, le persigue le fantasma del feriado bancario, la dificultad de mostrarse popular y de conectar con sectores sociales que Correa ha reivindicado en el discurso, así como en los programas sociales. Si bien es un hito que en 10 años se haya provocado una segunda vuelta, el triunfo es complejo, pese a que ganó en la Sierra y en el Oriente. Habrá que analizar si Lasso puede llevarse los votos que logró el Acuerdo Nacional por el Cambio, pero sobre todo el de los indecisos que un día antes de las elecciones significaban el 30%.

Posiblemente

Esta vez Lenín tendrá que debatir. Ya no podrá esconderse ni pedir un conversatorio de buenos modales. Con seguridad comenzará a negociar con los exsocios, es decir con los fundadores de PAIS, y también buscará el acercamiento de la ID, Pachakutik y los integrantes del Acuerdo Nacional por el Cambio, bajo el criterio que son de la tendencia de izquierda. Seguramente, tendrá que enfrentar con más dureza las denuncias contra la corrupción y tendrá que lidiar los bombazos que seguirán recibiendo al estilo #capayaleaks. A Moreno le costará subir la cuesta, pues el 60% de electores quiere otro Gobierno.

Esta segunda vuelta, pone a prueba la capacidad de negociación de Lasso y su amplitud de criterio para conformar un gobierno de coalición si ganara las elecciones, más allá de ideologías y tendencias políticas. No obstante, cualquiera que llegue  a Carondelet  está complicado por las decisiones que deberá tomar en materia económica, en independizar las funciones del Estado, en inaugurar un nuevo tipo de régimen en materia de libertades civiles y políticas. La relación con el Legislativo es otro cuento y muy complejo.

Los que no llegaron

Cynthia se jugó al todo por el todo en su segunda candidatura. Demostró que era mejor ir sola que con un conjunto de aliados, en una Unidad pegada con babas. Escogió un binomio especialista en economía y capitalizó el apoyo de importantes personalidades como Rodrigo Paz, pero eso no le alcanzó. Su imagen de mujer de batallas no se forjó ahora, más bien se radicalizó como diputada. Supo convivir con el peso de la imagen de Jaime Nebot y constituir una imagen de mujer valiente y madre, pero tampoco ese recurso le alcanzó. Ya en campaña, sus intervenciones en los dos diálogos con los demás candidatos no fueron afortunadas, siempre fue mejor en el cara a cara con los periodistas. Habría que ver cómo queda la conformación de la Asamblea y cuál fue su contribución al bloque del PSC. Su futuro político, ahora incierto. Su primera actuación sin ser candidata fue apoyar a Lasso.

Varias causas explican la contundente derrota del Acuerdo Nacional por el Cambio y su binomio Moncayo-Bustamante.  La primera es que pesaba sobre sus espaldas el pasado de los excorreístas (los fundadores de PAIS), los conversos que se autocalificaron socialdemócratas, la silenciosa ID y la imagen histórica del MPD. La segunda causa es la dirección ambigua y disputas internas en la ID entre la vieja guardia que quiso a Jefferson Pérez como candidato,  otros a la excorreísta María Paula Romo y otros al General. Las fracturas entre la vieja cúpula y los revisionistas nunca se saldaron. La tercera causa y producto de las dos anteriores fue la idea de supremacía de la ID sobre los demás miembros del Acuerdo Nacional por el Cambio. Y por lo tanto, el diseño de una estrategia electoral mal planteada. Al inicio jugaron a la sobriedad y el equilibro en contra del clamor popular que pedía a gritos fiscalizar y denunciar la corrupción.  Moncayo siguió el guión del estadista y no entró a la pelea, y cuando quiso hacerlo fue muy tarde porque la gente esperaba más del exalcalde. Otra razón fue su pésima alianza con Jimmy Jairala y la selección de su binomio. A la vista está que el partido de Jairala no consiguió nada. Esto confirma, además, que quienes se alejaron de Correa cavaron su tumba electoral. La ID regresó al tablero político, vendiendo más de lo que es y se atribuyó el membrete de la socialdemocracia sin definir un discurso claro. Estas causas contribuyeron para que mucha gente valiosa se aleje del nuevo proceso de la ID. Entre las paradojas que deberá resolver el Acuerdo está la continuidad, las alianzas coyunturales o la disolución. Una paradoja al final de este proceso es cómo Lourdes Tibán logró más votos que el General.

Respecto de Dalo, el candidato de FE (PRE), hizo lo suyo al mejor estilo de su papá: dar golpes, que si bien no le sumaron votos,  le permitió reflotar al PRE de cara al retorno del líder eterno. Un 4% para una primera vez es considerable. Las experiencias de la ID y del PRE, guardando las distancias, configuran un escenario del retorno de los dinosaurios o viejos partidos, pero con distintas velocidades. El populismo histórico de Dalo jugó a lo de siempre, pero atemperó el baratillo de ofertas. Dalo vendió la idea de un candidato de fe,  de equilibrio, de estudios universitarios superiores. Quiso además tomar distancia de los viejos cuadros de su partido, a diferencia de la ID donde los históricos siguen influyendo y sin sintonizar con la realidad contemporánea: Vallejo y Borja.

A la Sociedad Patriótica (SP) de Lucio no le fue bien. No le alcanzó la idea de apostar por un cuadro de sus filas y de experiencia en el mundo diplomático.  El excanciller Zuquilanda no salió del guión protocolar, pese a lanzar un par de golpes al correismo en los dos conversatorios. Las votaciones de la ID y SP pronostican un futuro muy complejo para estas organizaciones.

Pendientes

No se sabe cómo quedará confirmada la Asamblea y su relación con el Ejecutivo hasta después de la fase de impugnaciones.

La conformación de la Asamblea determinará el desmontaje o la continuidad del modelo correísta sobre todo en la posibilidad de reformar, derogar, renovar las leyes orgánicas más complejas como la de Comunicación, Educación Superior, Código Orgánico Integral Penal, el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social.

Una agenda contra la corrupción es ineludible para cualquiera de los dos candidatos que gane la presidencia.

La renegociación de la deuda con China será un pendiente inevitable.

Reactivar la economía y crear empleo es el reto.

Revisar el manejo de los medios públicos y vender los incautados inmediatamente.

Para el nuevo Gobierno, la agenda de los DDHH será prioritaria, sobre todo por las decenas de recomendaciones que hizo el Comité de DDHH de la ONU y lo propio en el Examen Periódico Universal (EPU).

Respeto de las libertades civiles y políticas.

Queda comprobado que los partidos que no presentaron candidato a la presidencia quedaron fuera.

Y así, un montón de cosas más…

Seguimos preparando el segundo round

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s