El debate a puertas del 19-F

El debate a puertas del 19-F

El primer perdedor del debate fue el candidato ausente. Lenín Moreno se escabulló una vez más ante una mayoría de candidatos de la Costa. Con plena seguridad y comodidad, el oficialismo estuvo analizando este espacio para atacar las dos últimas semanas. La zona de confort de Alianza PAIS le mantiene a la baja al binomio de la 35. No hay que perder de vista que los postulantes ya llegaron con cierta preferencia de voto, por lo tanto habría que analizar cómo y cuánto benefició este espacio a cada uno.

En esta noche se vivieron dos conversatorios, el dime y te respondo entre Viteri y Lasso, propiciado por la primera, y el conversatorio de los demás candidatos. No obstante, Lasso se benefició en el uso del tiempo, porque los demás participantes le nombraron varias veces (y por las mismas reglas del debate), el exbanquero usó el derecho a la réplica.

La economía fue el leit motiv de la noche y el común denominador -sin duda- el conjunto de propuestas contra el desempleo y la transformación de la política tributaria. Guillermo Lasso afirmó la eliminación de 14 impuestos (notariados) y Cynthia Viteri defendió su política de no más tributos, además de eliminar el de Salida de Capitales, el anticipo del Impuesto a la Renta y bajar el IVA, y eliminar las salvaguardias. Apareció el fantasma de la flexibilización laboral en los criterios de varios candidatos como Washington Pesántez, flexibilización que tanto combatió la revolución ciudadana.

Los candidatos coincidieron con la idea de incentivos tributarios para las empresas nacionales e internacionales que generen empleo e inviertan. Respecto de la dolarización, todos concuerdan en mantener la moneda, pero Viteri hizo énfasis en sostener las exportaciones. Paco Moncayo innovó el debate para generar el empleo con su plan de reforestación nacional, de infraestructura en los espacios locales y seccionales, y el cambio de la matriz productiva favoreciendo el agro. Pese a lo conservador que es Lasso en tema de valores, se mostró muy liberal con su propuesta económica respecto de la firma de tratados de libre comercio: “más Ecuador en el mundo y viceversa”. Está de acuerdo con insertarse en el Tratado de los Países de la Alianza del Asia del Pacífico (APEC).

Corrupción

Todos los candidatos coincidieron en que este Gobierno está salpicado de corrupción. Incluso el candidato Patricio Zuquilanda advirtió de que el Presidente conocía los actos de corrupción. Bucaram hijo aseveró que “este el gobierno más corrupto de toda la historia del Ecuador”.

También se asemejaron sus criterios respecto de la necesidad de la independencia de la justicia. Las salidas a la corrupción tuvieron diferentes propuestas como la de Paco Moncayo de crear una  Comisión Anticorrupción, la de Dalo Bucaram por una Comisión de la Verdad e Iván Espinel aumentar las penas contra los corruptos. Viteri no salió de su guión de campaña y de castigar a todos los corruptos.

Entretelones

Lasso rehuyó las acusaciones de Cynthia Viteri acerca de supuestos despidos de empleados del Banco de Guayaquil y de haber financiado la candidatura de Rafael Correa en su primera campaña presidencial.

Lo gestual y el tono

En lo gestual, se vivió otro debate:

A Patricio Zuquilanda le costó mucho salir de su discurso diplomático de tono edulcorado.

Lasso mostró dominio en hacerse quite a las balas y a las perlas de los candidatos.

Moncayo no salió de la solemnidad militar y el guión aprendido.

Bucaram quiso diferenciarse de su padre con entradas académicas y mediadoras.

Pesántez sacó lo penalista en varios espacios.

Viteri fue ondulante. Ataque y serenidad, y viceversa. Emocional y empática.

Espinel quiso apostar a lo popular, pero le faltó cancha.

Las frases célebres

Zuquilanda: hay que derrotar a la dictadura primero.

Moncayo: la corrupción le roba el futuro a nuestros hijos.

Lasso: tendremos (en el gobierno) funcionarios, no compinches ni parientes.

Espinel: todos tienen rabo de paja.

Pesántez: hay que quitarle las funciones al hiperpresidencialismo.

Droga

Todos contra el microtráfico, en el sentido de eliminar la tabla de consumo.

Caballos de batalla

Estos son los caballos de batalla en lo institucional:

Viteri y Lasso: la reforma política a través de la consulta popular. Desmontar el correísmo.

Bucaram: por la gobernabilidad y la gobernanza.

Moncayo: Todos los cargos de las funciones de control están nombrados por gente del Gobierno.

Pesántez: Elevar una nueva constitución.

Zuquilanda: un cogobierno en alianza nacional.

Cierre

Al final, faltó chispa, porque el formato no permitió que los candidatos se salgan del guión.

 

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