Correa a cambiar el kit de embrague

La entrevista que concedió el Presidente al periodista Andrés Carrión* desnudó al mandatario por varias razones y elementos. Entre las más obvias están las siguientes. Primero, hay que diferenciar los escenarios, porque uno es donde le entrevistan, le alaban y hasta le piden permiso sus empleados, es decir, los periodistas de los mal llamados medios públicos y otro escenario es con la prensa “corrugta” de la que habla el oficialismo. Después de 10 años, indudablemente, nada es color de rosa en ningún Gobierno y, peor aún, en uno, que ha controlado todas las funciones del Estado. Asimismo, una cosa es que un mandatario sea entrevistado solo y otra es que llegue a la entrevista con todo su séquito y que, incluso, sus ministros tengan micrófono abierto, a cuenta de qué… nadie sabe. Esta vez, la estrategia del carga montón puso más en evidencia los rasgos de autoritarismo. Finalmente, la idea de convertir un espacio periodístico en sabatina fracasó.

“Majadero” dijo Rafael Correa al periodista Andrés Carrión porque le interrumpió su guión, ese papel prefabricado que reitera todos los sábados desde cualquier punto del país o que lo hace todos los martes desde Guayaquil, espacios que usa para imponer la agenda. “Majadero” dijo Rafael Correa al periodista Andrés Carrión, porque seguramente le cuesta ofrecer disculpas a una mujer, porque según su concepción machista, algunas solo pueden hablar de maquiilaje. “Majadero” dijo Rafael Correa al periodista Andrés Carrión, porque está acostumbrado a mandar, controlar, supervisar, castigar y hacer quedar mal en público a cualquier persona, sino pregunten a un sinnúmero de ministros que han sido avergonzados delante de todo el mundo y lo peor de todo que muchos de ellos siguen ahí, alabando al jefe y riéndose nerviosamente para distraer su baja autoestima.

En esta entrevista, Correa le hizo un flaco favor a su exvicepresidente Lenín Moreno, pues a pesar de que cada uno ha marcado un estilo diferente durante estos 10 años, sin embargo están cobijados bajo la misma matriz, es decir el proyecto de la revolución ciudadana. Poco o nada se reconoce y se ha dicho sobre los casos de corrupción de funcionarios como Pedro Delgado, el exministro de Deportes, Carlos Pareja y Álex Bravo… La postura del oficialismo ha sido tibia. Se recurre a frases bíblicas para manifestar un forzado asombro. Los traidores son diablos, cucos, que apuñalan por la espalda. Habría que recordar, ineludiblemente, que el Presidente dijo en esta entrevista, que estaba en contra de aquellos grupos que tratan de que Moreno se aleje del proyecto y puso como ejemplo la derrota de Scioli ante Mauricio Macri en Argentina. En este sentido, Correa dejó claridad acerca de quién tutela, cómo y punto. Fue un claro mensaje contra los excorreístas como los hermanos Larrea y otros que quisieron acercarse a Moreno o que lo harían si este ganase las elecciones.

Si al inicio de la entrevista a Correa se le fue el embrague, Carrión asumió el papel de buen mecánico. No forzó la máquina.  Bajó la intensidad, intentó algunas maniobras y supo conducir el espacio, sobre todo ante la desgastada muletilla de que el Gobierno ausculta hasta los twits, en una estrategia vergonzosa. ¿Un mandatario debe preocuparse por el chisme en las redes sociales o plantear respuestas ante el desempleo, la inseguridad, el consumo de drogas en las juventudes, desde una red de microtráfico?

La entrevista de Carrión refrescó, ventiló la opinión pública, oxigenó la idea absurda de monopolizar la verdad, pero también quedaron sueltos algunos cabos. O, mejor dicho, se debieron ampliar. Hubiese sido importante profundizar más sobre los casos de corrupción, la singular manera de administrar la justicia en el Ecuador, la prepotencia como estilo de Gobierno, los nuevos ricos, el doble estándar cuando en el Gobierno se juzga a unos y se condena a otros. Aunque ahora veamos a la asambleísta Betty Carrillo arrepentida, de una de tantas que ha dicho.

Me queda la duda acerca de cómo quiere salir el Presidente del Gobierno al fin de su mandato en temas de aceptación y recordación, pues si Correa sigue repitiendo estos episodios, la historia se comerá las carreteras, los servicios y la inversión social, y le recordarán como un ogro, pero no como Shrek.

  • La entrevista se realizó en Teleamazonas, en el programa Hora 25, el domingo 16 de octubre a las 22h00 en vivo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

2 pensamientos en “Correa a cambiar el kit de embrague

  1. Pedro pablo caicedo muñoz

    FELICITACIONES!

    Un artículo orientador, muy bien traída la descripción del verdadero fondo y la diferencia en ser manda más en las sabatinas y no serlo y no serl en la televisión. El público ya conoce la triste verborrea de un discurso desgastado por insultos, improperios, impresiciones, en resuman nada nuevo que aplaudir y mucho que fastidiarse.

    Me gusta

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s